¡La latencia es un momento crucial para que la planta se recupere y se prepare para la próxima temporada de crecimiento!

 

  • Período en el hemisferio norte: de noviembre a marzo
  • Período en el hemisferio sur: de mayo a septiembre
  •  

    Las horas de luz diurna más cortas y las temperaturas en descenso en otoño indican a las vides que deben entrar en latencia. Repasemos brevemente lo que sucede en la vid.

     

    Conservación de energía

    Las vides detienen su crecimiento y conservan energía, almacenando carbohidratos en las raíces, troncos y sarmientos para apoyar el crecimiento futuro.


    Desarrollo de la resistencia al frío

    Las vides se aclimatan a temperaturas más frías reduciendo el contenido de agua en los tejidos, y los carbohidratos y proteínas acumulados actúan como anticongelante natural, mejorando la resistencia a las heladas.

    Las variedades de Vitis vinifera varían en su resistencia a las heladas invernales. Por ejemplo, la chardonnay puede tolerar temperaturas de hasta -20 °C (-8 °F), mientras que las viníferas más resistentes al frío como la cabernet franc y la riesling pueden soportar temperaturas tan bajas como -25 °C (-15 °F). Sin embargo, algunos híbridos y especies americanas son excepcionalmente resistentes, ¡sobreviviendo a temperaturas extremas de hasta -35 °C (-30 °F)!

    En regiones particularmente frías, como Ningxia en China, las vides pueden enterrarse para protegerse contra las severas temperaturas invernales.

     

    Desarrollo de las yemas

    Dentro de las yemas latentes, se desarrollan las bases de los brotes e inflorescencias del próximo año, ¡determinando el rendimiento potencial para la próxima temporada!


    La latencia puede parecer que no sucede nada, ¡pero se trata de preparar el terreno para un crecimiento saludable y una buena cosecha!

    Léa Gatinois DipWSET