Aquí tienes las ventajas y desventajas de los recipientes de hormigón con forma de huevo en la elaboración de vino blanco:
Ventajas 👍
- La forma curvada del huevo remueve de forma natural las lías en el fondo del depósito creando un vórtice (debido a las diferencias de temperatura y densidad dentro del líquido durante la fermentación y maduración), lo que añade textura y complejidad al vino.
- El movimiento es constante, lo que da como resultado vinos que se cree que son más armoniosos.
- Ahorra tiempo: no es necesario que los enólogos remuevan las lías manualmente.
- El hormigón es el punto intermedio en porosidad entre el acero inoxidable (no absorbe oxígeno, podría provocar un defecto de reducción) y el roble (alta absorción de oxígeno, podría provocar un defecto de oxidación), conservando la pureza de la fruta y añadiendo redondez.
- El hormigón es neutro, lo que conserva los sabores naturales del vino.
- Los depósitos de hormigón, con sus paredes gruesas, proporcionan aislamiento, lo que resulta en una alta inercia térmica y ahorro de energía.
Desventajas 👎
- El hormigón es pesado, frágil y estos recipientes ocupan demasiado espacio.
- La limpieza es más compleja que con el acero inoxidable.
- Los modernos recipientes con forma de huevo son caros (varios miles de euros).
- Existen pocos estudios científicos sobre los efectos de los recipientes de hormigón con forma de huevo, lo que lleva a algunos enólogos a considerarlos principalmente como una estrategia de marketing.



