Situada en el Languedoc, justo al norte de Montpellier, esta denominación es famosa por sus impresionantes acantilados de piedra caliza, incluido el icónico Pic Saint-Loup.
Clima
La región disfruta de un clima mediterráneo, pero las cercanas montañas Cévennes moderan su influencia, aumentando la amplitud térmica diaria para preservar la frescura de las uvas. Vientos fríos y secos como el Mistral y la Tramontana ayudan a secar las vides después de la lluvia y las mantienen frescas durante los veranos cálidos. Al mismo tiempo, las colinas protegen las vides de los fuertes vientos que podrían causar daños.
Suelos
Los suelos aquí son una mezcla de calizas duras y blandas, marga y depósitos aluviales, proporcionando un excelente equilibrio de retención y drenaje de agua. Esta combinación permite la producción de vinos con concentración y estructura.
Variedades de uva
La Syrah es la uva dominante, y debe constituir al menos el 50% de los vinos tintos y el 30% de los rosados. Típicamente se mezcla con Garnacha, que añade cuerpo, y Monastrell (Mourvèdre), que contribuye con estructura, color y especias. Los rendimientos suelen ser bajos, alrededor de 35 hl/ha.
Vinos
La mayoría de los vinos (90%) son tintos, conocidos por sus intensos aromas a frutos negros, especias y hierbas de garriga. Estos vinos son frescos, elegantes y tienen un excelente potencial de envejecimiento.
Productores
Entre los principales productores se encuentran Domaine de l’Hortus y Château La Roque.



