Una región vinícola histórica

Colares, situada en la costa atlántica de Portugal, cerca de Lisboa, se encuentra entre las regiones vinícolas más antiguas del país. Aunque fue reconocida oficialmente como Denominación de Origen Protegida (DOP) en 1908, la elaboración de vino aquí tiene raíces milenarias.

Colares es famosa por producir vinos únicos y por su sorprendente resistencia a la plaga de la filoxera que devastó los viñedos de toda Europa a finales del siglo XIX. Esta resiliencia ha convertido a Colares en una región reconocida tanto por los amantes del vino como por los historiadores.

 

Suelos arenosos

Los viñedos de Colares se benefician de suelos arenosos, que actúan como una barrera natural contra la filoxera. A diferencia de otros viñedos europeos que sufrieron esta plaga, las vides de Colares prosperaron en la arena. Esto ha ayudado a preservar las variedades de uva tradicionales de la región, particularmente la ramisco, la variedad de uva tinta insignia de Colares.

Las raíces de la vid pueden crecer hasta 3 metros de profundidad para alcanzar las capas de arcilla. Este sistema de enraizamiento único permite que las vides accedan al agua y a los nutrientes mientras se mantienen protegidas de la filoxera en la arena.

 

 

Gestión de las duras condiciones de cultivo

Primavera con niebla

En la superficie, el método de conducción de la vid permanece bajo para absorber el calor y la luz solar reflejados de la arena, una adaptación vital en esta región marítima que a menudo es brumosa en primavera, con poca luz solar constante.

Fuertes vientos

Se colocan vallas de madera alrededor de los viñedos para romper el viento y proteger las vides.

Intenso calor de verano

Cuando el sol se vuelve más fuerte en verano, la arena se calienta rápidamente, lo que puede poner en riesgo las uvas de quemaduras solares.

Para evitar esto, los viticultores levantan las vides de la arena caliente con estacas, permitiendo que la brisa marina refrescante circule bajo las vides y las mantenga a salvo del daño por calor.

Plagas animales

  • Cabello humano: Para ahuyentar a los conejos, los viticultores esparcen cabello humano alrededor de las vides, un método tradicional que se cree que mantiene alejados a estos animales.
  • Manzanos: Se plantan manzanos de la variedad Reina de las Reinettes para atraer a los pájaros, alejándolos de las uvas y reduciendo el riesgo de daños en los cultivos.

 

Variedades de uva locales: ramisco y malvasía

Ramisco y malvasía se plantan cerca del océano en estos suelos arenosos porosos.

  • Ramisco (vinos tintos): ¡La uva principal de Colares! Los vinos elaborados con ramisco tienen notas de cereza, cedro y sotobosque, con taninos medios+ y un toque de sabor balsámico en boca. Los vinos de ramisco se envejecen en pequeñas barricas de roble o grandes recipientes de madera de caoba brasileña. Este proceso de maduración contribuye a los aromas terrosos y resinosos del ramisco, añadiendo complejidad al vino.
  • Malvasía (vinos blancos): Esta es la principal uva blanca cultivada en Colares. Conocidos por su frescura y final salino, los vinos de malvasía ofrecen sabores a manzana verde y notas herbáceas con acidez media.

 

 

Cooperativa de Colares

En 1931, se estableció la cooperativa vinícola de Colares "Adega Regional de Colares". Esta cooperativa se creó para proteger el estatus DOP de los vinos de Colares, asegurando la autenticidad y preservando el patrimonio de los vinos de la región.

Originalmente, la cooperativa tenía 488 miembros que gestionaban alrededor de 1.500 hectáreas de viñedos plantados en arena. Hoy en día, solo quedan 14 miembros y 24 hectáreas, debido en gran parte a las presiones urbanísticas y la dificultad de cultivar estas vides tradicionales.

Sin embargo, el interés está creciendo y el trabajo de la cooperativa sigue siendo esencial para proteger el patrimonio de los vinos de Colares.

 

Colares es una región con prácticas ancestrales, lo que la convierte en una de las regiones vinícolas más notables de Portugal.

Léa Gatinois DipWSET